10 de marzo de 2025

Shattered.

Shattered.

Esta palabra siempre me ha encantado, porque puede aplicarse a personas o a cosas, y ahí es cuando se vuelve mágica.. El significado básico o más literal es roto.

Como adjetivo viene a significar cansado, muy triste. Como verbo, romper algo o provocar que algo se rompa de manera violenta en muchos trocitos, pero si apuntamos a una persona... es dañarle, su confianza por ejemplo, o a ella misma directamente... romper a alguien... wow. Qué duro y a la vez que común últimamente. Y no nos responsabilizamos lo suficiente, porque realmente no sabemos lo profundo que puede llegar a ser.

Siempre nos hemos empeñado en encajar, en pensar que somos piezas de un puzzle, o que nosotros mismos somos ese puzzle y que nos falta algo, algo que tiene una determinada forma y posición y que sin ello, no estamos completos. Y qué por ende, tenemos que encajar y completar el puzzle de alguien.

La realidad para mí... es que cada uno somos un mural, una imagen, una casilla de un tablero inmenso, una foto... pero que esta rota. Todos. Cada uno en mayor o menor medida. Y los trozos de alguien no sirven para arreglar nuestro "desastre"... nunca van a servir ni encajar en nuestro mosaico de luces y sombras. Somos una única pieza de bordes lisos, que puede pegarse cualquier otra sin problema (y a veces ese también es el problema, que nos pegamos a cualquiera simplemente porque se puede) pero si nos falta algo, si nuestro mural está incompleto, si por el camino hemos perdido un trozo de nosotros... por mucho que nos acerquemos al mural o la foto de alguien, no irá bien. Porque seremos irregulares. Porque cada lado medirá una cosa diferente, porque lo que tiene que funcionar no lo hará...

Y aún rotos seguimos, porque sabemos que lo estamos y eso ya es un paso. No intentéis encajar a la fuerza y mucho menos hagáis encajar a alguien en vuestra vida creyendo que así arreglaréis el pequeño desastre que tenéis dentro. Mirad vuestra foto... observad el mural que habéis construido con los años, ese mosaico de experiencias, de miedos, de alegrías, de gente, lleno de vosotros e intentad buscar la pieza que falta, arreglarla... o cread una nueva 😉

1 de noviembre de 2024

Recuérdame...

Quizás sea la edad... quizás sea la madurez, las experiencias vividas, las alegrías, el dolor, las amistades, incluso el trabajo... pero no la he visto igual. Mis ojos son los mismos, con alguna dioptría más eso seguro, pero el corazón y la cabeza no...

Creo que he llorado todo lo que tenía guardado y acumulado desde hacía años. No lo hacía, al menos así, desde que falleció mi abuelo. Claro que me he desahogado con alguna película, y por algún desamor... pero el sentimiento con el que me he encontrado hoy me ha estallado casi literalmente en el pecho.

Cualquiera que me conozca sabe que evito hablar de la muerte. Para mí es un tema tabú, el Innombrable que diría alguno... hoy me di cuenta de algo. No tengo miedo a morir, bueno sí, como todos imagino. Pero sobre todo tengo miedo a qué me olviden... estaremos "vivos" siempre y cuando haya alguien para recordarnos: familia, amigos, pareja... y quizás por eso mismo nos empeñamos tanto en dejar huella. En no estar solos: relaciones de mierda, amigos que no son más que conocidos, incluso trabajos de mierda... solo por tener esa sensación de pertenencia a algo, de no querer estar solos, nos cueste lo que nos cueste... hasta perdernos nosotros mismos por el camino.

Tengo miedo. Claro que lo tengo. Tengo miedo de que llegue un día en que nadie se acuerde de mi. Qué nadie recuerde una anécdota conmigo. Tengo miedo de quedarme solo... no como pareja, no como amigo, no como parte de una familia. Tengo miedo de sentirme solo. De no tener a quién mandarle un meme, de no tener a quién contarle mi día, de que mis sobrinos no recuerden que de pequeños les llevaba al cine, que mis padres no sepan lo que les quiero aúnque no se lo diga mucho, de que mis amigos no sepan que daria al vida por ellos... tengo miedo de olvidar lo que soy capaz de sentir y de todo lo que llevo dentro y de poder demostrárselo a alguien. Tengo miedo de no vivir tantas cosas... tengo miedo de que me olviden y de morir aún estando vivo...


29 de septiembre de 2024

El amor siempre te encuentra.

"Te van a romper el corazón mil veces. Desde aquella niña de la escuela que no quiso darte un beso en el juego de la botella, hasta el amor de tu vida que no se animó a jugársela con todo. Y por qué no, tambien tú lo vas a hacer trizas. Porque no supiste como hacer para mantener lo que tanto querías, o porque te ganó el orgullo, o porque te fuiste pensando que te iban a seguir ... y no, no fue así.

Vas a llorar mil veces con una peli de amor, y te imaginarás mil veces siendo el protagonista de esas películas. Porque sí, el amor pasa. Y mientras no estamos bien con nosotros, el amor pasa como puede. E incluso a veces se va, porque se tiene que ir, porque ya te enseñó y ya aprendió lo que necesitaba. 

Y te resistes a aceptarlo.

Y eso duele, no el amor.

Y ahí te quedas...

Y entiendes que el trabajo es propio, que es a pico y pala. Que el corazón siempre se reconstruye (como la cola de una lagartija) y siempre se anima a tirarse a la piscina, siempre se anima a tomar un avión y dejar todo, siempre se anima a dejarse amar y a amar con todas sus fuerzas...

Así que no le pongas obstáculos, no te quedes en la tristeza de lo que no pudo ser, o en la confianza rota que piensas que no vas a recuperar jamás... porque el corazón confía con los ojos cerrados. Y late. Aunque  no quieras.

Hoy, me di cuenta que al amor no le importa cuanto dolió, o si hay culpables. El amor perdona, y sana. Y late. Y vibra. Incluso cuando pensabas que ya no podía hacerlo.

El amor siempre encuentra la forma, y te encuentra."

Autor desconocido, adaptación personal.

25 de septiembre de 2022

A la antigua...

¿Te has enamorado alguna vez a la antigua?

En esta época de apps, de mensajes directos, de datos cruzando el mundo de punta a punta, de fuegos, de guiños, de memes... ¿te has enamorado alguna vez a la antigua?

Esa sensación... cruzar una mirada y sentir ese hormigueo que no tienes ni puta idea de qué significa. Pero que te hace sonreír... y en cuestión de segundos se vuelve adictivo, y necesitas volver a ver esos ojos. Ese movimiento bajo la mascarilla, que intuyes será una de las sonrisas más bonitas que hayas visto en tu vida y te hace poner cara de bobo. 

Todo empezó como empiezan las grandes historias, de forma inesperada. Surgiendo de la casualidad. Un seg antes o después, y no habría ocurrido. Pero lo hizo. Una urgencia, una necesidad, un viaje inesperado. "Historia de una ida y una vuelta" que diría Bilbo Bolsón, pero en este caso sin vuelta. Solo una ida, una hora de camino que en el momento parecían días y no quería que se acabaran. Pero cuando terminó, me parecieron los 5 min más cortos de mi vida.

Un espejo retrovisor me sirvió durante ese rato como mi ojo de buey particular. A falta de barco, un coche híbrido, pero podía ver reflejado el mar en sus ojos, que me hacían de caracola. No podía dejar de mirarla, ni de imaginar cómo sería su cara. Veía parte de sus tatuajes mientras charlábamos pero a veces me quedaba sin saber qué decir mientras la observaba, y se debió de dar cuenta. Y seguro que se reía por dentro. Pero por alguna extraña razón... había algo más. Parecía... mutuo. La sorpresa, la curiosidad. Iba y volvía, y yo no sabía si era real o no. Pero me fascinaba.

Me bebía sus palabras al igual que sus ojos, han pasado días y los tengo grabados a fuego. Pero el viaje terminaba, la conversación, su risa, sus ojos... no había más tiempo. Le dije que si algún día pasaba por Madrid que me avisara, me contestó que le encantaría. Silencio. De perdidos al río... le dije si quería apuntarse mi número, y por un momento se me paró el corazón (otra vez...). Para mí pasaron siglos, diciéndome a mí mismo que eso solo pasaba en las películas. Me contestó... "apúntate el mío, que ahora no voy a poder grabarte".

¿Sabéis de qué me arrepiento? De no haberle echado más huevos como ella me dice.  De no haber hecho lo que sentía. De haberme quedado con las putas ganas de darle dos besos o hasta un abrazo. De esas ganas que te queman durante días y deseas volver atrás en el tiempo y hacerlo diferente... o hacia adelante para volverla a ver.

Porque voy a volver a verla. Y eso no va a ser casualidad. Porque quizás la casualidad, la suerte, el destino o la simple probabilidad nos hizo cruzarnos. Pero no voy a dejar al azar el volver a tener esos ojos delante y quitarme las ganas de darle un abrazo que sume todos los días que la he soñado...

27 de mayo de 2022

En otra parte del multiverso...

Recuerdo aquel día. Había quedado con mi mejor amiga, pero me dijo que estaría acompañada. Un hormigueo recorrió mi espalda cuando me lo dijo... sabía quién era. Habíamos hablado alguna vez... me había masturbado con sus fotos muchas más.

Llevaba un vestido negro que marcaba cada centímetro... como si la envolviera. Dejaba al aire su cuello, ligeramente rojo porque se acababa de rascar. Según bajé la vista me tropecé con su pecho, un valle que invitaba a tirarse con los ojos cerrados. Una cintura que encajaba perfectamente en mis manos y una falda de vuelo que dejaba imaginar mucho... una piel blanca, botas altas...

Fueron dos besos muy alegres, con una sonrisa grande, de esas que te ponen el brillo del móvil a tope. Con esos labios que pedían un mordisco a gritos y que tenían pinta de saber morder. Y qué ojazos joder... de los que quieres ver de cerca, de rodillas, llorando y en blanco. Muy cercanos, muy cerca de la comisura de los labios. ¿Me había empalmado solo con esos dos besos? Sí... joder que sí.

Estuvimos tomando algo, riéndonos. Yo escuchaba sus anécdotas, ellas se conocían desde hace mucho. Muchas bromas, cosas de chicas. Más bromas, subía el tono de la conversación conforme caían las rondas de cerveza. Muchas insinuaciones, miradas. Y no sé en qué momento, hablando de experiencias, de sueños, de placer... me pareció buena idea enseñarle una foto de mis aventuras. Era como un... "Mira lo que podrías tener". No dudó un segundo en querer verla, y pude ver cómo se mordía el labio muy sutilmente... o quizás habían sido imaginaciones mías.

Dejé a mi amiga en la estación, y lleve a mi nueva acompañante a su casa. Más risas... más miradas. Cantamos canciones de Disney. Llevaba un vestido con una falda de vuelo, no lo olvidaré nunca. Y yo no hacía más que imaginar en mi cabeza como sería recorrer esa piel con la yema de mis dedos.

En un cambio de marcha, dejé mi mano en su rodilla. Algo suave, casi sin querer. Como si no me ardiera todo solo de rozarla. Apreté un poco, con un gesto más de cariño qje otra cosa y note como de arqueaba en el asiento. "Y si quizás..." pensé. Aprovechando el movimiento del coche la dejé caer un poco más. Note sin dudas que había abierto las piernas... me estaba indicando el camino. Seguí bajando, ahora decidido. Giré un poco la cabeza y alcance a ver cómo se mordía el labio mientras me miraba, desafiante. Suspiré, desde lo más profundo. Y rocé en encaje de su ropa interior... hacía calor. Mucho. Estaba húmedo... presioné con fuerza, como si quisiera meter mis dedos a través de la tela, rompiéndola... cada curva de su cuerpo acompañaba mis movimientos, como una serpiente que busca el calor...

30 de enero de 2017

I'm only human, after all...

Hace más de 3 años que no volvía por aquí... alguna vez me he pasado, cómo el que mira a través de la cristalera de un bar por si estuviera aquella camarera que tanto le gusta, pero no se atreve siquiera a pedirle cambio... alguna vez me he asomado, con miedo reconozco. No sé a qué... porque es lo malo del miedo, que no tiene sentido, que nos anula...

3 años. Perdí mi musa. Perdí mis musas... otras se fueron. Me perdí a mi mismo, y nunca volví a encontrarme. O me fuí, no lo sé. Sólo sé que aquí estoy, sin ser el mismo... así que lo más seguro que nunca volviera. Y es mejor así. Porque conocí a alguien increíble, que según me ha contado siempre estuvo ahí, latente, atento, dormido, soñando...

Y empezamos a conocernos de nuevo, de fuera a dentro (a base de cafés con hielo por supuesto). Había ocurrido algo especial... había cambiado, cuando le ví, físicamente, mucho... pero eso no era lo especial. Lo inusual era lo poco que se había dado cuenta él mismo de lo que había cambiado por dentro, que ni siquiera se reconocía hablando, actuando, viviendo. Me contó cosas increíbles... viajes fantásticos, personas inolvidables, sueños alcanzados, gente perdida... había llorado mucho también y se había quedado seco por dentro. Pero aprendió a volver a amar... y a llorar también, pero de alegría.

Se nos pasaron las horas volando... los días... las semanas, los meses. Poco a poco me di cuenta de que me costaba cada vez más acordarme de aquél chaval que desapareció, y que nadie echaba de menos. Seguía ahí, le veía en algunos gestos, en algunas palabras y dejes... y en el fondo él mismo no quería olvidarse de aquel niño, porque gracias a él era quién estaba delante de mí hoy en día.

No sé en que momento... pero ocurrió. Dejé de hablar de él, y el nosotros que apenas usabamos... pasó a convertirse en un yo. Y aunque como un leve recuerdo, tiré la llave donde guardaba aquellos años, no para olvidarlos, porque a veces no hay que olvidar, sólo priorizar...

Descubrí que me apasiona motivar a la gente, había encontrado en mi mismo un afán de superación que nunca hubiera imaginado que existiera. Me daba la vida ver como podían unas simples palabras sacar algo más de los demás. Una repetición más, una vuelta más, un día más, una sonrisa más... Motivado y motivando. Renacido,. Reencontrado. Recargado. RELOADED.

Y volveré a tropezarme mil veces, pero me levantaré otras mil... y me reiré, y lloraré como hace un rato. Espero volver a amar. Y follar, todo lo que pueda y más. Y discutir, y charlar hasta la madrugada, y volver a escribir como estoy haciendo ahora. Y levantar 100 kg en press banca, y hacer una sentadilla con otros tantos. Y leer un día un mensaje de alguien que me diga "Gracias a ti, yo también pude conseguirlo", igual que lo escribí yo en su momento a alguien. Y tener a mi familia y mis amigos cerca. Y alguien al lado... no debajo, con envidia, ni encima, con orgullo, AL LADO. Aunque no comparta mis aficiones, aunque no coincidamos en todo, pero que esté ahí, apoyándome, Y que se deje hacer lo mismo...

Acabo de terminarme mi café con hielo (descafeinado, que hay que dormir...). Pero no he acabado de charlar conmigo mismo, ni de conocerme. Pero lo que he descubierto de mí, me apasiona. He sido capaz de amar y de odiar. He intentado ser un cabrón, y también he intentado ser lo mejor que fuera capaz... He sido vago y ahora no aguanto más de las 8 en la cama aunque libre. No hay día que no me ría... y eso se lo agradezco a la gente que he conocido, sobre todo en el trabajo. También me he cruzado con gente sin querer a la que puedo llamar amigo, moviendo peso y sudando juntos. pero sobre todo riéndonos...

Me queda mucho por contarme y me queda mucho por escucharme... y discutirme, y aconsejarme. Al final, todo este viaje, de pérdida, de reencuentro, de exploración... de cambios físicos y mentales, de maduración... se resume en una sóla frase:

¿QUE QUIERES TU?

28 de septiembre de 2013

Twittercuento V

No tenía cerca el mar.No podía olerlo ni escucharlo.Pero sus ojos,aún pixelados en la pantalla del móvil,le servían de caracola.

Twittercuento IV

-Me he cansado de ver,dijo cerrando los ojos. -No me dejes... -Tranquila, contestó sonriendo. -Es hora de escuchar.

Twittercuento III

Las imágenes de su album perdían detalle con el tiempo. Le gustaba imaginar que hacía fotos cada vez que parpadeaba...

Twittercuento II

Quiso comerse el mundo,aderezado con sus sueños,apartando la realidad,que nunca le había gustado.Pero se le atragantó la soledad.

Twittercuento I

Había guardado una lágrima para ese momento.Se había ido.Siempre supo que se iría,por eso la quiso más que a nada en el mundo.

1 de julio de 2012

Everybody lies

¿Mentimos? Sí. Ya lo decía House... "TODO EL MUNDO MIENTE". Por diferentes razones y motivaciones, pero lo hacemos. Lo malo no es hacerlo, es de que manera se ha desvirtuado el uso de la mentira...

Quién más o quién menos siempre tiene en su vida un un "ya te pagaré..." (vete esperando), un "no, no quiero nada serio ahora con nadie..." (vaya, a los dos días está hiperenamorada, pero claro... no eres tú jjajajja), con un porqué que nunca es de verdad (-Ahora no puedo, -Vaya llevas 6 años sin poder..., o "no, es que estoy mejor sóla de verdad, pero me caes genial ^^"), porque siempre hay otra razón, que nunca se da por vergüenza, por cobardía, por comodidad... maquillándo la realidad se vive mejor. La falsa e hipócrita creencia de "no quería hacerte daño" mueve hoy en día al mundo en apariencia, cuando lo único que se busca es el propio interés... Mentir ya no se ha convertido en una vía de escape, en una manera poco ética de conseguir algo... mentir ya no es un medio para un fin, mentir hoy en día es una costumbre, cómo el respirar.

Primero intentemos entender que es la mentira. Extraído de la wikipedia: Una mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa en todo o en parte, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad en forma parcial o total.[...]Mentir implica un engaño intencionado, consciente, y estudios demuestran que el ser humano tarda más mintiendo que diciendo la verdad.


La última afirmación es muy gore eh xD Está demostrado científicamente que se tarda más mintiendo que diciendo la verdad jjaja. Es decir que si lo juntamos todo, decir algo que se sabe que no es así, ocultar una realidad, de manera totalmente consciente y encima, llegando más tarde y de peor manera al objetivo o a lo que sea que quisieramos conseguir... y se tiene el valor y la hipocresía de decir que hemos mentido por nuestro bien, por no hacernos daño, por ahorrarnos un mal trago, etc... NO. Has mentido porque te era más sencillo mentir, porque parece que es obligatorio, primordial e increíblemente gratificante tener contento a todo el mundo, porque claro, "qué pensará/n de mí si no...". porque no has tenido la suficiente valentía o los cojones de decir lo que piensas realmente, tanto que se las da la gente hoy en día de "Yo voy con la verdad por delante, todo a la cara". JA. Porque decir la verdad no hace daño, lo que hace daño es el no saber, el esperar, el soñar con algo que nunca ocurrirá, y a lo mejor hace más daño el modo y las maneras de contar una verdad, pero la verdad no duele, porque la verdad es realidad, y la realidad se acepta o no, y se lucha contra ella, por hacerla mejor o diferente, por cambiarla, pero sigue siendo verdad y real.


A tomar por culo, a reflexionar. Qué estoy hasta las narices de frases estúpidas y de gente que no hace más que mentirte a la puta cara, y tú encima tienes que hacer cómo que no te das cuenta por no llamarle subnormal, puta o derivados (sgún el caso) en su jeta. Porque yo voy con la verdad por delante, todo a la cara... pero insultar es otro tema para otro día, ¡es todo un arte! xD

28 de mayo de 2012

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Dejó la pluma a un lado, y sin dejar de mirar el folio en blanco tanteó en busca de su taza de Spider-man. "Vaya, vacía... cómo yo." Llevaba meses intentando escribir, todas y cada una de las noches, todas y cada una de las horas...y sólo había descubierto dos cosas, una, que era capaz de visitar el lavabo con los ojos cerrados y dos, que no conseguía hacer salir nada de su cabeza ni de sus dedos. Ni a máquina, ni en el portátil, ni a bolígrafo ni a pluma. Se había ido, su musa, aunque tampoco estaba seguro de haberla tenido nunca.

Cogió el papel, lo arrugó y trató de encestar (siempre le había parecido genial verlo en las películas), pero para su frustración falló. "Lo que me faltaba joder... ni escribir ni meter una puñetera bola de papel a un metro". El ciclista que tenía dibujado en el lateral le devolvía una sonrisa cínica. "Pffffff, necesito un cigarro". Se puso unos calcetines para no hacer ruido y se dirigió a la cocina con más cuidado del que debiera. "Si estoy sólo, que cojones hago xD".

La verdad que no sabría decir cuando perdió la inspiración. nunca había escrito mucho tampoco, pero siempre tenía ideas, siempre guardaba unas líneas e imaginaba el resto... y a medida que lo soltaba iba creciendo sólo; llegado el momento sólo tenía que mirar cómo se desarrollaba todo, él dejaba de dirigir para convertirse en un mero espectador, ansioso por saber cómo actuarían sus personajes, si seguiría las pautas que el tenía esbozadas o por el contrario (y cómo le pasaba siempre) decidían hacer lo que les venía en gana. Pero últimamente sólo tenía... ganas, y sólo con ganas no hacía nada. Tenía ganas de escribir la historia de amor más bonita jamás narrada, tenía ganas de escribir un relato duro, realista, esperanzador pero de un tono general gris... tenía ganas, pero nada más. No sabía por dónde empezar, no sabía cómo darle forma y cada vez se sentía más frustrado.

Su última nómina había llegado muchos meses atrás. Sus ahorros le permitían vivir, pero echaba de menos la presión de tener que entregar deprisa y corriendo sus historias, muchas de ellas escritas la noche antes y tras haber tirado a la basura el trabajo de meses. Echaba de menos los días en tensión esperando la llamada de su editor y verle fruncir el ceño leyendo las últimas páginas delante de él. Echaba de menos hasta ese... "Lo has vuelto a hacer cabronazo... ¿porqué cojones tienes que dejarlo todo para el último momento? Es bueno... es realmente bueno... Y tú también, pero si sigues así algún día se te acabará la suerte, házme caso. Vete a descansar anda, te mandaré la revisión ,que será nula cómo siempre, para que le des un último vistazo."

Y que razón tenía... su... talento, su suerte, su musa... se habían ido, cómo un mal sueño qué sólo deja atrás algo de sudor en la frente. Lo malo qué a él ese sudor no se le secaba, lo notaba húmedo y frío, cómo un recordatorio de lo bajo que estaba cayendo. "¿Puede irme peor? Qué preguntas jjaja sabes qué no..." Apagó la colilla en su foto. Hacía casi un año que no sabía de ella; ni siquiera sabía porqué la guardaba, salía fatal, no sabía sonreír, siempre lo decía cuando le sacaban una foto... ("A ver cómo me sacas que soy poco fotogénico xD", "¡Sonríe!", "Jjaja no sé sonreír..."). Simplemente apareció ahí un día con su color sepia, cuando había luz, y ahí seguía, cuando todo estaba oscuro...

Hacía aire, caliente, pero no incomodaba. Tampoco es que hiciera un excesivo calor, pero tenía manía de ir en calzoncillos por casa. "Qué coño, para quién me va a ver..." La verdad es que no se lo pensó mucho. A medida que aceleraba el aire se hacía más fuerte y el contacto con el suelo, frío, fué la sensación más agradable que había tenido desde hace meses...

"No, no, NO, NOOOO, joder. Me cago en todo lo cagable..." Cogió el papel, lo arrugó y trató de encestar (siempre le había parecido genial verlo en las películas), pero para su frustración falló. "Lo que me faltaba joder... ni escribir ni meter una puñetera bola de papel a un metro"...